FIN

Porque me sonríe la muerte 
en cada espejo,
y sabe que en parte,
ya le sonríe a un muerto.
Porque los cuadros de mis paredes
hablan y se cuelgan de mí.
Porque me enseñó a vivir el desastre;
y desde niña, juego en los infiernos.
Porque soy parte de lo inerte;
y lo inerte por mí viene, sin noche,
a enterrarme en lo desierto.

©Isabel Lojo

Comentarios

  1. Lo inerte también puede llegar a ser incalculablemente bello, valioso, eterno. Un abrazo.

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    1. Xan Do Río, preciosas palabras que me alegran mucho. Gracias por tu lectura y por este hermoso comentario.

      Un abrazo.

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  2. Eres parte de la palabra poesía. El poema, conmovedor.

    Un abrazo.

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    1. Y tú eres parte de mi agradecimiento, siempre. Muchas gracias, M. Vega.

      Un abrazo.

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