martes, 14 de marzo de 2017

FIN

Porque me sonríe la muerte 
en cada espejo,
y sabe que en parte,
ya le sonríe a un muerto.
Porque los cuadros de mis paredes
hablan y se cuelgan de mí.
Porque me enseñó a vivir el desastre;
y desde niña, juego en los infiernos.
Porque soy parte de lo inerte;
y lo inerte por mí viene, sin noche,
a enterrarme en lo desierto.

©Isabel Lojo